14.1.09

Teatro Igan del absurdo presenta: La médica manosanta de Caseros (Parte VI)

La médica comenzó a hablar. A medida que lo hacía, redactaba las indicaciones en un recetario, con la clásica letra ilegible de los hijos de Galeno.
El tratamiento incluía todo aquello que había oído nombrar a las pacientes en la sala de espera: brebajes con mijo, almendras, ácido ascórbico, una ensalada especial con ciertas verduras, y una serie de tinturas madre.

MÉDICA:
No puedes comer nada de carne, ni leche, ni huevos, nada animal.
ALABEL:
¿Por?
MÉDICA:
¡Es que debemos limpiarte esos parásitos! NO puedes comer nada de eso durante cuatro meses. Y debes continuar con la dieta que ya estás haciendo.

Yo ya estaba sufriendo bastante con mi proceso de adaptación a la dieta. Lo que ella me proponía se me hacía imposible, y hasta algo ilógico. No estaba segura de que el mijo horneado y procesado pudiera suplir todas mis necesidades nutricionales. Pero no dije nada.
Continuó explicando los estrictísimos procedimientos, y pregunté dónde podía conseguir los ingredientes que me estaba indicando, ya que eran poco comunes. Y ahí sucedió lo que el lector sagaz estaba esperando: me los vendió ella misma. Gasté unos $70 (ya dije que era muy ingenua) en unas almendras "chilenas" y un par de cosas más. Excepto por las tinturas y el ácido, que debía conseguirlos en una cierta farmacia homeopática muy específica, sobre la que hablaré luego.

Llegó el fin de la consulta. Sabía que no atendía mi obra social, de manera que pagué la dolorosa consulta: $100.

ALABEL:
-Bueno, necesitaría la factura.
MÉDICA (cambiando su tono misterioso y trascendental por el de un kioskero de microcentro):
-¿Para qué?
ALABEL:
-A lo mejor me hacen un reintegro en la obra social. Tengo IOMA.
MÉDICA:
-No, no, jamás hacen reintegros. No te lo van a hacer nunca.
ALABEL:
-Ya sé, pero puedo intentar, déme la factura.
MÉDICA:
-NO hace falta. NO HACEN REINTEGROS.

La médica se incorporó, dio por terminada la consulta y me acompañó a la sala de espera. Ya sin dinero para parar un taxi, volví a casa en tren, bajo la lluvia que había comenzado a caer mientras Alejandro esperaba el remise. Aún me quedaba probar el tratamiento.


Continuará (no mucho más)

10 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

Aún conservo las órdenes con el tratamiento de su puño y letra. Las miraba mientras escribía esto.
¿debería tirarlas de una buena vez? No sé porqué me empeño en guardarlas.

Gran Lady dijo...

¿mijo? ¿verduras varias? ¿a cuánto estuviste de transformarte en canario?

Kuwo dijo...

Ayysss, Caseros me queda cerca y tenía pensado ir, pero ahora que me decís que cuesta 100 pé la consulta y que no atiende por obra social (que raro, no? =P ) ahora no sé si ir..

Bueno, al menos con el mijo, las almendras y lo demás te hiciste de la granola más cara de tu vida.

No me sorprendería que la remisería a la que llamó Alejandro también fuera parte del negocio de la Manosanta xD

El gato vagabundo dijo...

Guardalas para denunciarla. Mira a la Rimolo, termino matando gente para que la denuncien y la metan en cana.

A estos hijos de mil putas, no le queda otra mas que la jaula.

Lin dijo...

Sisi, guardalas como evidencia, te pueden llegar a servir!!
Ahora hay que ser ladri eh, ni siquiera se molestaba en disimularlo..

Eric dijo...

Sisi, coincido con los comentarios, yo las guardaría. No para hacer un estudio grafológico (ya sabemos que va a salir el perfil de una ladri), pero al menos como recuerdo de lo que no fue.

Natalia Alabel dijo...

Gran Lady, canario no, pero loca flaquísima sí.

Kuwo, en general los médicos homeopáticos, acupunturistas y antroposóficos no pueden atender por obra social o prepaga porque no están legalmente reconocidas sus especialidades. Aunque esta no era una mina seria, claro.

Gato, después descubrí cuál era el mecanismo de la mina. Y pasé por tantas cosas, que si tengo que ponerme a denunciar...quizá debería hacerlo, quizá es un deber. Pero primero estoy yo. Me tengo que poner bien, o al menos estar lo mejor posible. No quiero perder (más) tiempo con esta gente.

Lin, así es. Pero yo era tan ingenua! y estaba asustada, y desesperada.

Eric, a mí me cuesta muchísimo desprenderme de objetos que formaron parte de algo que me sucedió, bueno o malo. Llevo todo mi historial médico en una carpeta prolija, de la cual ya hablaré.

Besos a todos.

Andreievna dijo...

pero es muy fácil, si querés desquitarte, mandale a la DGI.
Se lo merece por hija de mil puta (perdón, junté mucha bronca leyendo esto)

PLASTICO INEVITABLE dijo...

Gracias siempre por la buena onda, de verdad se agradece, voy a dejarte este coment en el otro blog por que no se cual leesp rimero. Te dejo beso y hablamos

Mariano

el_iluso_careta dijo...

shit...