28.4.09

Uno de los controles que tengo que hacerme de manera periódica consiste en un Recuento de Addis. Calculo que lo habrá inventado un tal Addis y por eso se llama así.
Dicho análisis requiere que junte durante 24hs todo el pis que haga. Para un hombre no es tan complicado, al fin y al cabo no tiene más que embocarla en una botella de plástico. Pero para nosotras se vuelve una cuestión de ingeniería civil. Tengo una jarra especialmente destinada a la recolección del asunto, con un piquito practiquísimo. Pero hasta que la encontré probé con métodos diversos que incluían embudos, bidones y demás adminículos. Lo más difícil al principio era no reírme mientras intentaba direccionar el chorro.
Cuando me toca, intento quedarme todo el día en casa, por una cuestión de comodidad: como bebo mucho líquido, nunca junto menos de tres litros y medio, eso es lo mínimo. Pero en una ocasión, se festejaba el cumpleaños de un amigo y la orden del médico se estaba por vencer. No podía esperar. Tampoco quería faltar al cumpleaños. Y me fui nomás con una bolsa con la jarra y la botella lleeeena de líquido amarillo.
"Feliz cumpleaños!"
"Gracias Na! Joya, trajiste jugo!"
"Eeeehhhmm...NO."

24.4.09

Al final no fui a la nutricionista un cuerno. Ni voy a ir. Me niego. Por lo menos voy a esperar los resultados de los análisis nuevos, que me voy a hacer la semana que viene.

Algo que aprendí en todo este tiempo es que es muy mala idea leer los análisis uno mismo.
Siempre hay que leerlos con el médico primero. Aguantarse las ganas cuesta muchísimo, si lo sabré yo! Pero a menudo ocurre que uno no sabe interpretarlos bien.
Vivi es de esas. La bioquímica es su pasión frustrada, y cada vez que tengo un análisis nuevo, se desespera por leerlo. Marca cosas y se angustia. Por ejemplo, si el recuento de glóbulos rojos te da 4.19 y los valores normales son 4.20 / 4.90, para Vivi estás anémico, y esa misma noche cocinará un churrasco ("que tiene hierro").
Yo me estoy riendo, pero admito que soy tremendamente aprehensiva también. Soy miedosa y muy exagerada.
Así que desde hace un tiempo evito ir a buscar los análisis antes de ver al médico; he tomado la costumbre de retirarlos el mismo día de la consulta. De esta manera no tengo tiempo de imaginar pavadas, y le ahorro a Vivi un disgusto.

7.4.09

Ayer fui al médico, al nefrólogo que me trata regularmente. El no quiere que haga una dieta, considera que estoy bien dentro de lo que es mi condición, y una dieta sería contraproducente desde lo emocional. Esto, siempre y cuando me mantenga dentro de ciertos límites-que más o menos manejo bien.
Así que tengo dos nefrólogos a los que respeto mucho, con amplia experiencia e impecables currículos, diciéndome dos cosas totalmente opuestas! Aunque no lo crean, me causa gracia. Es más, el nefrólogo que está en desacuerdo con la dieta me dijo que cuando se cruzara con el otro nefrólogo, se lo iba a discutir.(porque los nefrólogos son pocos y se conocen todos, se cruzan todo el tiempo. Ya les contaré)




2.4.09

Truco para dietas, y otras cosas.

Estoy hasta las manos con la facultad, así de simple. Dejé mi trabajo cómodo y bien pago solamente para recibirme, y si no cumplo con el objetivo que yo misma me impuse, me voy a sentir muy mal. Es más, ya me estoy sitiendo mal de antemano. Soy una persona terriblemente aprehensiva.

No fui a la nutricionista porque me enfermé ese día. Sí, ya sé, es el ejemplo perfecto de la negación mente-cuerpo. Iré en otro momento. Lo prometo. ¡En serio! ¡Créanme! ¿Por qué no me creen? ¿Tan evidente es?

De todas maneras estoy siguiendo un truco que me enseñó un homeópata para estas cosas. Estoy llevando un listado de lo que como, día a día. Sin perder detalle. Luego se lo mostraré a la nutricionista. Les parecerá una pavada, pero es impresionante cómo uno toma conciencia de lo que ingiere al verlo escrito.

Ya sea que tengan que seguir una dieta, o por curiosidad, empiecen a escribir lo que comen. Se van a sorprender.