2.4.09

Truco para dietas, y otras cosas.

Estoy hasta las manos con la facultad, así de simple. Dejé mi trabajo cómodo y bien pago solamente para recibirme, y si no cumplo con el objetivo que yo misma me impuse, me voy a sentir muy mal. Es más, ya me estoy sitiendo mal de antemano. Soy una persona terriblemente aprehensiva.

No fui a la nutricionista porque me enfermé ese día. Sí, ya sé, es el ejemplo perfecto de la negación mente-cuerpo. Iré en otro momento. Lo prometo. ¡En serio! ¡Créanme! ¿Por qué no me creen? ¿Tan evidente es?

De todas maneras estoy siguiendo un truco que me enseñó un homeópata para estas cosas. Estoy llevando un listado de lo que como, día a día. Sin perder detalle. Luego se lo mostraré a la nutricionista. Les parecerá una pavada, pero es impresionante cómo uno toma conciencia de lo que ingiere al verlo escrito.

Ya sea que tengan que seguir una dieta, o por curiosidad, empiecen a escribir lo que comen. Se van a sorprender.

6 comentarios:

Eric dijo...

No dudo de que es un buen método, pero tengo miedo de que en mi caso la lectura posterior resulte de lo más deprimente...

Gustavo dijo...

Con los precios como estan me parece que me alcanza un boleto de colectivo para escribir lo que como...
la nube esta por los precios!!!

Buen fin de semana.

Gran Lady dijo...

Es bueno un listado de ese tipo, siempre y cuando uno sea una persona ordenada y además, sincera (que no se auto mienta). Si lo tuviera que hacer yo, seguramente me olvidaría y estaría, dos días después, tratando de recordar qué comí el jueves a la noche. Y por pudor, borraría los conogol de chocolate.

Natalia Alabel dijo...

Eric, justamente sirve para tomar conciencia de lo que uno manya.

Gustavo, mirale el lado bueno. La lechuga está a $12 y la rúcula a $2. la rúcula es mucho más rica!

Gran Lady: omitó que tuve que recomenzar el listado dos veces porque me olvidaba de anotar ;) Pero la intención está! y no quería dejar pasar el truco, le puede servir a cualquiera.

Rocío dijo...

Llevar la lista diaria de lo que se come es francamente esclavizante. Yo tuve que hacerlo durante 6 meses y cada semana analizarla con la nutricionista. Uno se acostumbra después de un tiempo y se convierte en una rutina más, pero como las rigideces de un colegio de monjas o la obediencia militar, en algún momento generan rebeldía. Lo mejor de llevar el registro diario es el momento en que mandás todo a la remismísima miércoles y decidís que la vida continúe sin listita!
Igual, para el mientras tanto, es una buena herramienta de análisis. Es inimaginable la cantidad de cosas que uno no registra y come igual!
Saludetes.

Marie dijo...

yo no podría
tengo una tendencia a obsesionarme con algunas cosas en especial y la comida es una de ellas
ya anoto todas las películas que veo, todo lo que entreno, los gastos diarios de la obra...

no, no estoy loca, parezco re normal