24.2.10

Hospital

Hoy quisiera estar en un hospital. Un lugar donde las sábanas sean blancas, y me curen sin hacerme preguntas.
No hay rastros del pasado en un hospital.
Hay señales del tiempo en los azulejos saltados, en los cuadros descoloridos. Pero no sé quién ocupó esa cama antes de mí. ¿Porqué estaba allí, cómo llegó? ¿Pudo salir, o terminó su recorrido en esa habitación? Quien se acueste en esa cama cuando yo salga, tampoco sabrá nada de mí.
Saldría agotada y limpia, del hospital. Con suturas en las cicatrices. Y un solo objetivo: sobrevivir, para no tener que volver a entrar.

5.2.10

Review de productos sin sal: salsa de soja

Bueno, parece que la idea de pedir Twistos bajas en sodio tuvo repercusión. ¡Ya armaré algo!


Mientras tanto, quería recomendarles otro producto bajo en sodio: la salsa de soja Kikkoman. Estaba leyendo esta nota sobre aderezos y lo recordé.

Hay muchas marcas de salsa de soja. De las que probé, Kikkoman tiene la mejor versión baja en sodio. Me gusta tanto que no soporto la salsa común; para mis papilas no es más que sal líquida de color oscuro.

La salsa de soja no sirve solamente para acompañar el sushi. Se puede usar para cocinar muchas cosas.

Por ejemplo, pueden hervir arroz. Mientras tanto, rehogan a fuego fuerte estas verduras picadas bien chiquitas: zapallito, cebolla, zanahoria (rallada) y alguna otra cosa que tengan en la heladera (a mí por ejemplo me gusta ponerle apio y jengibre). Cuando se cocinaron las verduras, le agregan el arroz cocido y lo saltan. Ahí le mandan la salsa de soja. Revuelvan un poco y abran un hueco en el medio, o sea, se tiene que ver el fondo de la sartén. Echen uno o dos huevos batidos y revuelvan rápidamente. El huevo se tiene que cocinar "roto", tienen que quedar pedacitos de huevo cocido repartidos por todos lados. Lo sacan del fuego y se lo comen mirando una peli = placer!